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El deportista camaleón

Paco Estévez dejó el terrero de lucha para subir al ring y convertirse ahora en un profesional de éxito en la exigente Artes Marciales Mixtas

  • GENTE CON DUENDE
  • 15/03/2016 - 20:17
Paco Estévez posa para la entrevista en Tinta Amarilla (C. Torres)

Manuel Borrego

Paco Estévez Molina (Sardina del Norte, 23 de noviembre de 1979) descubrió tardíamente sus ganas de competir. En su vida practicó de todo, nos recuerda: deportes de sala, fútbol, con cestas o sin ellas. Pero a los 29 años dio el tirón definitivo a través de la lucha canaria. Estuvo cuatro temporadas en el Unión Gáldar, como escudero de los puntales Cirio Santana y Tino González Pollo de la Herradura. Y, de repente, pasó del terrero al ring, de intentar pardeleras en el círculo de brega a poner toda la carne en el asador de las Artes Marciales Mixtas, la conocida como MMA. Un deporte exigente como ninguno.

"Tengo hoy las ganas de un chico de veinte años. Me siento con esa energía ahora", afirma Paco que a la isla regresa sonriente de Bolton (Reino Unido), donde acaba de lograr su séptimo triunfo ya como peleador profesional. "Quizá estoy así porque he empezado tarde y no estoy tan castigado por el deporte como otras personas. ¿Cuál es el momento de mi curva?. Pues francamente no lo sé. Ni me lo planteo. Estoy pensando en muchas cosas por hacer y por aceptar ofrecimientos que llegan".

El paso camaleónico de Paco Estévez es evidente: de luchador, con ropa de brega, a púgil o peleador, cuerpo a cuerpo con sus rivales. Ahora ha logrado éxito en los últimos meses, desde noviembre, con dos triunfos ante rivales franceses y el mencionado en Inglaterra este pasado fin de semana. Y ya tiene el plan para el 23 de abril en la isla, como participante de un España-Brasil, y analiza otras ofertas.

A Paco se le echaba de menos en los campos de lucha desde hace dos temporadas. Antes de 2008 comenzó a alternar entrenamientos del deporte vernáculo con jiu jitsu, grappling y otras modalidades. Es admirador de Juan Espino Dieppa, con el que ha entrenado y se ha forjado. Y a partir de esa fecha se cruzó en su vida el MMA. "Ahora mismo MMA está de moda. En España es un deporte que no está bien tratado, pero en Estados Unidos, por ejemplo, existe una gran pasión por él. Aquí hay mucha gente que lo practica. Salvo Juan Espino, no recuerdo otro bregador de lucha canaria que lo practicara, al menos en los niveles en que ahora estoy yo".

Su club es el Taz Academy y lo representa en él esta modalidad en la que ha hecho camino. Pero tiene otro respaldo mayor. "Mi mujer, Yaiza, me apoya. Eso es fundamental; siempre va a verme. Llevamos juntos 19 años. Tengo un hijo de 21 meses, Omar. Todavía no le hemos explicado a qué se dedica su padre. Pero sabrá qué es lo que me gusta".

Paco es mucho más. Su labor profesional antes de empezar en la lucha mixta estaba en el Hospital Insular, como operario técnico de Radiología. "Ahora estoy de forma eventual. Si quiero competir al más alto nivel tengo que hacer una dedicación exclusiva al deporte. Me ocupa mucho tiempo. Realizo dos sesiones de entrenamiento diarias, de cinco horas. Las reparto por la mañana en Gáldar, donde realizo muay thai y boxeo; por las tardes hago el resto, con jiu jitsu, grapling, MMA ... Hago de todo, porque para subir a un ring hay que estar muy preparado para cualquier situación. Y cuando se aproxima una competición incrementan el trabajo y la dureza para estar mejor preparado. En estos momentos estoy mejor que nunca".

Paco, calzón rojo, en un combate. (Foto de cedida por Paco Estévez, de Cagemania.net)

El ajedrez, como herramienta secreta

La exigencia le lleva a un control de peso riguroso. Porque si compite en el pesado, tendrá que superar los 93 kilos. Pero donde Paco dice moverse como pez en el agua es en el semipesado.

Y todavía le queda tiempo para otra actividad diaria que "me permite ser o competir mejor. Yo lo creo así. Soy ajedrecista. Ahora mismo tengo ranking elo 1840 y mantengo partidas online con unos 35 jugadores de todo el planeta: de Rusia, de Estados Unidos, de España, ... de todos lados. El ajedrez es muy importante en mi vida y la considero parte de mi entrenamiento. Siempre lo he practicado. Necesito agilidad mental para resolver y adivinar situaciones. Necesito mantener mi mente en modo estrategia. Porque el otro ajedrez que debo jugar en el ring es similar. Para ganar a un oponente muchas veces el primer paso está en adivinar qué es lo que va a hacer y tener la respuesta inmediata. Todo es importante para estar en las mejores condiciones porque nos jugamos mucho allí arriba".

Sus partidas se desarrollan a larga distancia. "Los movimientos han de hacerse con una caducidad en el tiempo a través del ajedrez online. Por ejemplo (muestra una de sus partidas en el teléfono) con este jugador tengo hasta mañana para responder al movimiento que él hizo. Hay gente que juega muchísimas más partidas a la vez en la red".

Paco Estévez, con el U. Gáldar. Es el segundo de pie desde la izquierda (C. Torres)

No ve Paco Estévez el final del túnel. Ni siquiera en la lucha canaria. "Tuve el ofrecimiento esta temporada para incorporarme al equipo del Unión Gáldar. Ahora no puedo distraerme en mi preparación para el MMA. Pero estoy convencido de que volveré a ponerme la ropa de brega. Tengo ganas algún día de saber hasta dónde puedo llegar. Nunca tiré a un puntal; alguna vez me salieron luchas con algunos destacados. Si vuelvo, será en mi equipo de siempre".

Paco vivió este pasado fin de semana el subcampeonato galdense frente al Sardina. "Fue una lástima. Habían realizado una gran temporada, pero no les salió la final". Está impresionado porque "el Gáldar tiene un equipo completísimo. Hasta los juveniles que conozco desde hace mucho tiempo. Están como camiones".

Lo que no ha echado en falta en los rings es algo que debe ser tradicional en los terreros. "El luchador y el peleador, al final, están hecho de lo mismo. Son personas nobles. Incluso en la derrota de un adversario lo he podido comprobar".

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