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Una saga familiar enredada en la UD

Tinta Amarilla reúne a Antoñito, Antonio y Alexander Jorge -abuelo, padre y nieto-, miembros de tres etapas enlazadas con el escudo amarillo, para hablar de la génesis, del ayer y hoy del fútbol grancanario

  • GENTE CON DUENDE
  • 06/12/2016 - 20:51
Alexander y Antonio Jorge, padre e hijo, escuchan las palabras de Antoñito Jorge, el abuelo que estrenó la saga de tres generaciones en UD Las Palmas. Juntos, posan para Tinta Amarilla frente al Castillo de la Luz (C. Torres)

Manuel Borrego

En casa de la familia Jorge siempre hubo fútbol en el desayuno, en la sobremesa y en la cena. Una saga tan extensa de jugadores canarios, con un estilo incisivo con denominación de origen, tiene ahora un nuevo motivo para tertulias familiares. El benjamín de la familia, Alexander Jorge (20) lleva en su pecho el escudo de la Unión Deportiva Las Palmas.

El fútbol grancanario está bañado por los miembros de esta estirpe de futbolistas que inicia su estela en el Real Club Victoria, con la aparición del bisabuelo del ahora debutante en Las Palmas Atlético. Cuatro generaciones, al menos, unidas por el balón y la pasional manera de ver el fútbol.

A petición de Tinta Amarilla, se reunieron este martes Antoñito Jorge (el abuelo de reciente estreno nonagenario), Antonio Jorge (el padre) el joven Alexander, que de momento convive con sus compañeros con el nombre futbolístico de Alejo. Era imprescindible el click de unas fotos para inmortalizar este momento tan especial para ellos y para el fútbol de las islas, porque tres generaciones consecutivas y con el escudo de la UD Las Palmas es un hecho que se recordará por tiempo.

Antoñito tiene memoria prodigiosa. La conserva como su buen físico, que pasea con elegancia a diario por Las Canteras. Tiene muy presente muchos datos y hechos de su vida deportiva que, primero, fue con botas de tacos y más tarde en los banquillos de los principales equipos de la capital y de la zona portuaria. Su nombre está en los primeros momentos de la UD Las Palmas, en el verano de hace 67 años. A Antoñito lo encontramos en el primer entrenamiento de los amarillos el 16 de septiembre de 1949, unos días después de la fusión de los cinco clubes fundadores. Y también lo podremos localizar en el primer partido oficial, del 9 de octubre de 1949, en el que tuvo el honor de marcar el gol inaugural en la historia del club amarillo.

Todas esas fechas las manejas él con soltura. Es capaz de recitar la primera alineación contra el Marino CF en la que estaban Montes, Viera, Tatono, Toledo, Polo, Juanono, Rafael, Nicolás, Cedrés, Antonio Jorge y Macías. Y además matiza. "El primer gol fue así: Saca un corner desde la izquierda Rafael. En la jugada se produce un barullo en el área y Antoñito Jorge, como de costumbre, estaba por allí para engancharla. Ocurrió en la portería de la Grada Naciente".

Aquella jugada tan lejana en el tiempo no caduca en él. Ni tampoco otras vivencias de un fútbol que aún hoy es reconocible. "Las Palmas se creó precisamente porque los buenos jugadores se iban a la Península. Había que acabar con ello. Al principio, dos clubes no quisieron aceptar la fusión. Eran el Marino y el Victoria, porque se sentían fuertes. Pero luego, después de que los demás equipos sí lo aceptaran, ellos también aportaron sus jugadores. Y se formó un gran equipo de fútbol".

Aquella ‘selección' grancanaria de los orígenes de la UD Las Palmas se confeccionó por iniciativa de los propios directivos. "Yo iba a firmar por el Victoria, siendo jugador del Gran Canaria. Porque parecía que no iba a haber acuerdo. Pero los dirigentes me llamaron y me convencieron para incorporarme a la UD Las Palmas. De mi equipo fuimos tres: Yoyo de la Torre, Macías y yo. Todos los equipos dieron para el nuevo club lo mejor que tenían. Al final lo hicieron todos".

Antoñito Jorge tuvo una labor destacada en aquella época, hasta 1952 en que se produjo su baja. Su nombre está en el paso meteórico desde 0 hasta la Primera División. "Francamente, Joaquín Peña y yo éramos lo mejor del equipo en ataque. Cada uno con sus cualidades. Mi mejor año fue en Segunda División (50-51), marqué 11 goles. Y si yo marcaba, también lo hacía él. Éramos muy buenos amigos y vivíamos cerca también".

No fue solo jugador sino también técnico. "A los 33 años de edad, tras pasar medio año en Córdoba y regresar después, decidí dedicarme a entrenar. Fui entrenador y jugador simultáneamente en el Artesano. Luego estuve en el Racing, Ferreras, ... Telde. He dirigido a muchos jugadores. Creo que el que más cualidades tenía era Niz (Dionisio Nuez); por calidad, por fuerza, porque iba bien de cabeza, defendía, atacaba, ... lo tenía todo para haber triunfado".

"Al equipo actual le falta un goleador de verdad"

También dirigió a su hijo Antonio, curiosamente en la UD San Antonio. Y tiene una valoración alta de sus cualidades. "Creo que tenía condiciones para haber llegado más lejos en la Unión Deportiva pero creyeron en él como tendría que haber ocurrido". Ahora tiene una ilusión de estreno con Alexander. Le mira y aconseja. "Tiene condiciones también, está aprendiendo. Tendrá que creérselo para poder triunfar". Son palabras llenas de conocimiento porque "mi padre jugó en el Marino y Victoria; mi hermano Ignacio fue futbolista de la Unión Deportiva y en Primera División, mi hijo, mi nieto, todo es fútbol en casa".

Y, cómo no, es capaz de razonar sobre el actual equipo grancanario. "Me encanta especialmente cómo juegan los del centro del campo. Vicente Gómez, Tana, Roque, Jonathan Viera, ... son muy buenos. Ahora bien", sentencia en modo-entrenador: "nos falta un goleador de verdad".

Antonio Jorge (padre de Alexander), por su parte, se ha alejado del fútbol de manera voluntaria. Fue debutante en Primera División con la UD Las Palmas y está orgulloso de su paso por el club y de otros hechos que pasaron de puntillas. "Participé en el primer ascenso con Las Palmas Atlético, en el campo de El Peñón del Puerto de la Cruz. Aquel día ganamos. Todo el mundo recuerda el gol de Farías pero, por favor apúntalo, la jugada y el pase fue mío".

Su llegada a la Unión Deportiva cabalgó entre dos oleadas de jugadores y grandes centrocampistas: "unos que acababan su carrera, como era el caso de Germán, y otros que venían consagrados, como Brindisi. Me tocó una etapa donde era muy difícil consagrarse en el equipo. Yo tenía condiciones para prolongar unos años más en el club, pero me faltó apoyo técnico. Hoy, con mi fútbol, tendría sitio en el actual estilo de Las Palmas".

Mi tesoro, un gol a Nkono

Reconoce que "mi mejor año fue con Antonio Ruiz. Guardo como un tesoro el recuerdo de un gol al Espanyol, en la grada Curva. Era portero Nkono. En aquel momento tenía un gran portento físico y en el centro del campo me sentía un jugador importante".

Perteneció también a un grupo de jugadores de cantera, en la etapa de Juani Castillo, que "ganamos Campeonato de España juvenil de selecciones. La final se disputó en el Sánchez Pizjuán contra Cataluña. Habíamos derrotado antes a Andalucía y Murcia. Teníamos un grupo muy buenos de jugadores pero no todos llegaron".

Por eso se esmera en decirle a su hijo Alexander que "llegar -al fútbol profesional- puede convertirse en algo fácil. La dificultad está en mantenerse. Por suerte tiene en casa personas que le puedan aportar consejos", comenta a corazón abierto mientras su hijo asiente.

Antonio Jorge se siente en la misma línea que su progenitor al evaluar las cualidades futbolísticas de la actual Unión Deportiva. "No voy al fútbol, lo sigo siempre por la tele. El acierto es haber encontrado a Quique Setién. Es un entrenador muy bueno. Ha logrado sacar lo mejor a todos nuestros futbolistas. Y los fichajes son también acertados: Boateng, Macedo, ... De Las Palmas puedes esperar algo bueno en los partidos".

Fútbol lleno de consejos o consejos llenos de fútbol. Los Jorge tiene mucho que aportar pero aplican con ellos mismo el ejemplo: "De momento, a Alexander prefiero no verle jugar. Que esté suelto y que haga lo mejor posible sin que esté atento. Que disfrute de su momento".

Palabra de isleteros y futboleros.

Fotos: C. Torres

Galería de fotos

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