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La contracrónica

Un punta de antes con físico de hoy

Boateng mostró sus cualidad multifuncional en ataque, con una actuación notable como ariete ante al Sporting

  • ENTRE BASTIDORES
  • 08/01/2017 - 16:07
Boateng hace un hueco entre Meré y el balón, antes de recibir en el área del Sporting (C. Torres)

M.B.

Kevin Prince Boateng está mostrando ser una herramienta multifuncional en cualquier esquema de ataque de la UD Las Palmas. Bandas, mediapunta y, por fin, este sábado dejó ver a los aficionados que acudieron al Gran Canaria sus conceptos ofensivos como ariete, un centro delantero distinto a cualquiera de los que ha tenido la UD Las Palmas en las últimas campañas o décadas. Vale para todo, maniobrando sin extrañeza distintas funciones. Su capacidad para acoplarse al guión ofensivo del equipo es, sin duda, una virtud al alcance de pocos.

El primer argumento que hemos de expresar sobre su concurso en enero de 2017 es que ha sido una bendición que la selección de Ghana, su Asociación de Fútbol, no resolviera los problemas que mantiene con él. El seleccionador Avram Grant pidió al jugador de la UD Las Palmas para ser convocado en la Copa de Africa que en breve se disputará en Gabón y que alejará de sus equipos a los internacionales participantes hasta el mes de febrero. Pero prescindieron de su concurso, por suerte para Las Palmas, sin atender al reclamo del técnico. Es el peaje siempre amenazante de poseer en plantilla a un jugador de este rango.

No dejan de sorprender las cualidades de Boateng, siempre por descubrir aunque ya eran aval para defender a grandes equipos continentales. Fue Boateng ante el Sporting un delantero distinto con y sin balón. ‘Mintió' al fijarse entre el trío de centrales que escogió Abelardo Fernández para amurallar su retaguardia. Porque se movió con soltura, pidió el balón al espacio, pocas veces lo recibió de espaldas o realizó diagonales hacia el área partiendo desde la banda izquierda. Marcar a un jugador así resultaba un quebradero de cabeza, que no resolvió bien el equipo astur.

Y si la sociedad directa la establecía con Viera, el peligro de Boateng era palpable. No marcó, pero su presencia hasta el relevo por Livaja, pese a que se le apreció casi agotado en el segundo tiempo, fue una constante amenaza.

Boateng tiene aroma de jugador de antes, pero posee un físico poderoso del fútbol actual. Es un jugador que maneja el exterior y el interior de su bota para distribuir el balón; que dispara con cualquiera de sus piernas desde varias posiciones o lleva inquietud en fútbol aéreo. Juega lo justo de espaldas, lee el espacio libre con claridad y adivina el juego para sus compañeros. Todo ello hizo que Las Palmas se convirtiera en un vendaval para el Sporting, con un Jonathan Viera recuperando también sensaciones.

El Boateng ariete es un jugador distinto, posiblemente sin parecido en plantilla alguna de las 20 de Primera División. Un arma diferente que hace a la UD Las Palmas especial si es capaz de repetir más veces el fútbol tan profundo e hiriente como el que mostró este sábado.

Claro que la dirección deportiva le busca compañía cualificada, al menos dos y de inmediato. El punta Boateng fue visto pero su multifunción le reserva para grandes cosas en esta segunda vuelta.

Boateng golpea el balón con el exterior en dirección al lugar donde va a producirse el 1-0 ante el Sporting (C. Torres)

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