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Ale Rivero

"Vuelvo al fútbol con idea de disfrutar y ayudar al Villa"

"Por momentos me desesperé y pensé en la retirada, sin embargo he logrado superar la fascitis plantar tras diez meses parado"

  • TERCERA
  • 10/01/2017 - 16:02
Ale Rivero, jugador del Villa de Santa Brígida (C. Torres)

M.B.

Ale Rivero está de vuelta en 2017. El centrocampista grancanario (5 de febrero de 1992) tiene de nuevo su licencia deportiva habilitada como jugador del Villa de Santa Brígida. Y en disposición para cuando Israel Quintana disponga de sus servicios en el vigente campeón del grupo canario de Tercera.

Casi diez meses después de abandonar Las Palmas Atlético, Rivero vuelve al fútbol recuperado de una fascitis plantar que llegó a desmoronar su carrera deportiva. "Me angustiaba, estaba desesperado porque no avanzaba en mi recuperación", apunta en declaraciones a los lectores de Tinta Amarilla. "Y por mi cabeza pasó retirarme. Llegué a estar en una disyuntiva de pasar por el quirófano incluso, pero arriesgamos. Hemos reducido la inflamación de 7 a 2 centímetros, con un nuevo tratamiento, y ahora vuelvo a sentir que puedo jugar al fútbol y hacer deporte".

Desde marzo de 2016 Rivero ha peleado para ello. Incluso realizó dos pruebas con equipos de Noruega y Finlandia, pero siempre su rendimiento estaba condicionado por esa incómoda dolencia que ha desaparecido. "Hasta tal punto llegó mi preocupación que en verano jugó un rato al pádel y, tras el partido, apenas podía caminar. Pero en estos días que estoy entrenándome con el Villa todo ha ido fenomenal. Estoy recuperando el tono físico".

Ahora, con calma, lo ve todo diferente: "Me pongo como objetivo disfrutar del fútbol lo que resta de temporada y ayudar a mi nuevo equipo. En el Santa Brígida he encontrado un ambiente fenomenal, un vestuario unido y una fuerte competitividad entre los futbolistas. Hay que ver los entrenamientos, nada que envidiar a equipos de Segunda B. En cada jugada se dejan la piel. Es un poco reflejo del por qué el equipo está entre los aspirantes a la promoción. Yo voy a echar mi granito de arena para conseguir ese primer objetivo. Agradezco la llamada de Israel".

En el centro del campo, en sus posiciones, Rivero coincidirá con futbolistas de los que tiene positivas referencias. "Tanto Juanma Pérez como Héctor Marrero, que fue mi compañero en filiales, están haciendo una gran campaña. Han crecido muchísimo como futbolistas y son piezas importantes en el equipo".

"Lo primero", añade, "es ganarme mi sitio. Por supuesto que uno nunca abandona sus ilusiones y el tiempo dirá si soy capaz de volver a la Unión Deportiva. Esa es mi casa y es un objetivo eterno". Si no lo hace por una vía, quizá por otra. En apenas diez días, Ale Rivero terminará su carrera profesional de Administración y Dirección de Empresas, estudios que ha logrado encauzar de forma paralela al balompié. "Quiero hacer un máster de gestión deportiva. Y quizá el club que conocí como jugador pueda ser en mi futuro el destino. ¿Quién sabe?".

Rivero fue partícipe con Las Palmas Atlético en 2012-13 del récord de diez victorias consecutivas, con Víctor Afonso, que ahora acaba de igualar la plantilla de Manuel Márquez. "Aquel fue nuestro año del ascenso. No es fácil firmar esa cantidad de triunfos. He visto a Las Palmas Atlético y está impresionante. No falla; me recuerda un poco a cómo íbamos aquella temporada. Estoy seguro que estará arriba, pero el Villa también. El partido de la segunda vuelta será especial para mí. Espero ganarlo".

Lo que gana el Villa con él, además de un futbolista notable que ha tocado las puertas del equipo profesional, es una sonrisa eterna antes, durante y después del trabajo. Ni una fascitis plantar se la logró arrebatar.

La alegría de Ale Rivero, tras el ascenso a Segunda B en 2013 (C. Torres)