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Jorge Rivero vuelve a ponerse la ropa de brega

El luchador-mandador del Castro Morales se había retirado por una lesión hace dos temporadas, pero ahora "me siento bien y el equipo me necesita"

  • TOQUE POR DENTRO
  • 15/02/2017 - 20:23
Jorge Rivero, en primer término, como mandador del Castro Morales. A su lado el puntal Carmelo Rodríguez del Toro (C. Torres)

M.B.

Jorge Rivero (28) vuelve a la arena. El luchador del Castro Morales lucirá ropa de brega desde este jueves, cuando su equipo se mida al Unión Agüimes en la apertura del torneo de Copa. Combinará funciones de mandador y de miembro de la plantilla del club teldense por dos motivos.

Es una decisión difícil. Porque hace dos temporadas decidió la retirada obligado por una lesión (dos hernias en la zona cervical) que le ponían en peligro. Pero ha trabajado duro, bajó 36 kilos de peso y el trabajo de los fisios le ha abierto una puerta para volver al lugar que más le gusta: la lucha canaria. Lo explica a los lectores de Tinta Amarilla.

"Primero, porque estoy bien. Me han asesorado las personas que me atienden y ven que podría luchar de nuevo, con preocupación claro. He realizado un trabajo duro. Antes, cuando estaba en plena actividad la lesión, tenía problemas incluso porque el brazo se me dormía. Ahora lo veo todo diferente. Me siento físicamente bien y ... en definitiva, la gente de la lucha canaria somos diferentes".

La segunda razón está asociada a las necesidades del guión: "Tenemos bajas en el equipo, nos faltan efectivos para seguir esta temporada. El club ya le ha decidido la marcha de Abián Guillén, al igual que Samuel Bordón y Leandro González. Luis Gutiérrez será operado de menisco y Echeide Quintana tienen que hacer una nueva resonancia para saber cómo está. De igual forma, José Antonio Santana está en proceso de revisión de sus problemas. Por suerte, Carmelo Rodríguez del Toro está ya mejor y puede competir".

Ese panorama, la responsabilidad y las ganas hacen que Jorge Rivero de nuevo pueda situarse en una de las sillas del equipo. "Iré con cuidado. Como mandador seguiré, aunque me ayudará en el banquillo Guanhabén Vega. El tema está en cuándo tenga mi propio debate de sacarme a mí mismo (risas). Y ahora tendré que revisar también la talla de la ropa. Antes llevaba un 8 o 9; ahora un 5 o 6".

Jorge pide comprensión a todas las personas que le conocen. "Mi familia, mis padres, no están muy de acuerdo. Pero saben que la lucha canaria es parte de mi vida". Y también a aquellos aficionados que estuvieron en el epílogo de la campaña 2014-15 cuando recibió un homenaje por sorpresa al comunicar su marcha del deporte vernáculo. "Quiero que la gente comprenda que las circunstancias han cambiado. Ahora no estoy como entonces; me siento bien físicamente. Esa es la mejor noticia. Y también el equipo me necesita. Es la realidad".


Jaime Rivero, hermano de Jorge, en el homenaje de 2015, cuando el Castro Morales terminó la campaña con el título de la lucha corrida y se produjo la retirada del bregador teldense (C. Torres)