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La antesala del éxito

De Romario a Jonathan Viera

Juan Manuel Rodríguez dio un giro a la carrera del jugador grancanario al quitarle presión llevándole a un banquillo y al descubrir que "nos engaña, porque es un portento físico". La progresión constante del 21 amarillo le lleva a las puertas de la selección

  • ENTRE BASTIDORES
  • 14/03/2017 - 11:19

Manuel Borrego

Hoy el nombre de Jonathan Viera está en boca de muchos amantes del buen fútbol, de los que adoran el deporte entendido como un arte al alcance de los elegidos. Es uno de los dos nombres de la UD Las Palmas que está pendiente de una llamada del teléfono rojo, el de Julen Lopetegui. Pero no es un producto del azar, de un ciclo de ayer para hoy: Viera es una apuesta en firme de un proyecto, casi el abanderado en tiempo de un plan de cantera que emergió después del difícil año deportivo 2009-10.

De Viera sabían mucho en la UD Las Palmas. En realidad era el segundo Romario de la cadena del club. Un jugador con un inagotable talento al que no se podían poner puertas a su oleaje futbolístico. Pero hay un momento cumbre en su trayectoria deportiva ya como profesional, cuando después del relevo de Paco Jémez regresó al banquillo del equipo Juan Manuel Rodríguez.

Juan Manuel Rodríguez explica en privado a Viera el por qué de su primera suplencia como jugador profesional, en 2011 (C. Torres)

El Romario de la UD era capaz de combinar su fútbol intuitivo y habilidoso con cierta anarquía táctica y desapariciones en los partidos. Con un genio que podría verse afectado por la experiencia rival o la dureza en los marcajes. La llegada de Juan Manuel le dio un giro a su vida deportiva, para ir sentando las bases del futbolistas que hoy está en los labios de Julen Lopetegui. En el segundo encuentro con el técnico grancanario, Viera fue relevado al descanso frente al Valladolid. Una jornada después estuvo en el banquillo sin jugar ante el Albacete y dos más tarde fue pieza reserva al entrar por un compañero.

"Quizá le hemos puesto entre todos más presión de la necesaria" explicaba Rodríguez al exponer el por qué había desaparecido de su once el jugador-sensación de la campaña en Segunda A, donde había debutado con un grupo de canteranos a las órdenes de Paco Jémez. Pero añadió Juan Manuel otro dato. "Viera nos está engañando", dijo. "Porque es un portento físico. Es uno de los jugadores más poderosos de la plantilla. Si logramos hacer que sea capaz de combinarlo con su fútbol, mejorará muchísimo su rendimiento. Le pediremos que sea más sacrificado" sintetizaba el técnico grancanario, cuya mano está detrás de algunos exitosos jugadores de la fábrica amarilla.

El propio Viera hizo confesiones sobre este asunto a El País, en 2012. "Jémez me hizo debutar por delante de jugadores como Guayre o Javi Guerrero. Y Rodríguez llegó cuando yo estaba saturado de todo. Con 20 años, querían que sacara los partidos adelante. Era imposible. Me sentó en el banquillo sabiendo que la gente se le echaría encima. Me ayudó mucho".

Los socios, desde chiquitos: Vitolo y Viera; quizá puedan reencontrarse en la selección (Archivo de Vitolo)

Dicho y hecho. La virtud del entonces joven centrocampista fue aceptar los consejos y reflexionar sobre amplio margen de mejora. Ya, para entonces, era internacional sub'21 -debutaba ante Bielorrusia el 28 de febrero de 2011- y su fútbol tan personal se había hecho un hueco en la Segunda División. Ya, para entonces, era el Jonathan Viera 21 de la UD con denominación de origen.

Viera mejoraba su juego asociativo, en mayor grado tras recuperarse de su lesión Vitolo, y su influencia fue creciendo año a año en el equipo hasta el traspaso al Valencia, en 2012, tras dejar en 9 goles y 12 asistencias esa temporada.

El Jonathan Viera actual es un producto basado en la fe. Regresó en 2015 con un notable juego, más maduro, básico en el logro del ascenso. Y el de 2017 está en pleno apogeo, con una madurez propia que quizá pueda volver a disfrutarse de rojo, con la selección absoluta.

La UD Las Palmas apostó por él, tuvo paciencia, le reincorporó a filas para recuperarle tras pasar por varios clubes y ahora le disfruta. "En Valencia no me dejaron y en Bélgica no quise", llegó a confesar. En Gran Canaria le dejan y él quiere.

El regreso de Viera a Las Palmas, dispuesto a ayudar por el ascenso. Le recibe Toni Cruz (C. Torres)

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