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Miguel Ángel sobre Juan Carlos: "Es el Guardiola de la UD"

El extremo de Arguineguín rememora el 20 aniversario de su lesión frente al FC Barcelona

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 18/04/2017 - 11:39
Combo de Miguel Ángel Valerón (Cadena Ser)

B.P.

En una entrevista concedida a la Cadena Ser (Aquí), al cumplirse 20 años de su lesión tras dura entrada de Ferrer, Miguel Ángel Valerón habló de su hermano Juan Carlos "es el Guardiola de Las Palmas", augurándole un porvenir en los banquillos. Aquela fractura abierta en el toquillo, con rotura total de ligamentos, tibia y peroné condicionó una esperanzadora carrera deportiva.

Sobre ese momento aciago de la dura entrada de Ferrer mencionaba Miguel Ángel que "los recuerdos son bastante frescos. Son momentos que no olvidas y que los tienes ahí siempre. Echas la mirada atrás y son 20 años, pero sigue ahí. La ilusión que tenía, cómo pasó... eso es para siempre. Fue una jugada bastante rápida. Recuerdo el impacto, el ruido, la manera en que vi la pierna, sujetarme el tobillo con una mano. No era consciente del alcance en el primer momento. Lo recuerdo muy embarullado, pero lo recuerdo todo". Y siempre daños colaterales. "Todos los días mis primeros pasos son con una cojera".

Repasó sus etapas futbolísticas posteriores a la Unión Deportiva hasta que "con 31 años decidí reanudar los estudios. Acabé magisterio en Educación Física y la licenciatura. Terminé ambas y estuve trabajando con Carlos Lalín en Coruña, aprendiendo readaptación deportiva debido a mi caso personal".

Considera en sus recuerdos a Angel Cappa como "mi padre deportivo. Estaba pasando una situación difícil y me preguntó qué me pasaba. Le dije que no estaba bien porque siempre tuve problemas de sentimiento de inferioridad. Los demás me hacían ver que no era tan bueno y yo me lo creía. Entonces él me dijo, "el domingo vas a jugar y vas a ser titular. No me importa cómo te salga el partido, pero quiero que encares, que hagas todo lo que sabes hacer. Si el estadio te pita, el próximo día te voy a volver a poner. Lo único que no te voy a permitir es que no seas valiente. Que si pierdes la pelota no lo vuelvas a intentar. Porque lo que sentías en el recreo del colegio lo tienes que volver a sentir". Esa semana jugué y el estadio enteró me aplaudió. Sacaron hasta pañuelos blancos, no lo olvidaré. Cappa me cambió la forma de jugar y la vida. Le estaré eternamente agradecido. Cuando doy charlas siempre pongo el ejemplo de lo que él me dijo, porque me sirvió para todo. Él me enseñó a no perder la ilusión".

Sin embargo reconoce que "el que era diferente era mi hermano. Veía un fútbol que otros no ven. Tomaba decisiones que los demás no imaginaban. Encontrar un futbolista de su capacidad mental es mucho más infrecuente. Lo que él hacía no era normal. No es porque sea mi hermano, pero yo es de lo mejor que he visto. Es un jugador que estando en un Madrid o un Barcelona hubiese tenido mucha más repercusión".