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"A este ritmo, a la lucha le podría quedar 15 años de vida"

Alberto Santana, el más joven dirigente en Primera de los terreros de Gran Canaria, expone las conclusiones que aportó en un master, mientras anuncia su marcha de la presidencia del Roque Nublo "por agotamiento"

  • TOQUE POR DENTRO
  • 05/06/2017 - 11:04
Alberto Santana, presidente del Roque Nublo, con el trofeo de campeón de 2017 en lucha corrida (C. Torres)

B.P.

Una pérdida importante para el deporte vernáculo. Uno de los dirigentes más jóvenes en los terreros de Gran Canaria ha comunicado oficialmente este lunes su decisión de abandonar. Alberto Santana (26) se resistió en su día a ver desaparecer la entidad del Cruce de Arinaga. Peleó con un grupo de jóvenes dirigentes, formando la plantilla de administradores con menos edad de este deporte en la isla, para rescatar al Roque Nublo y mantenerlo en pie. Tres años después desisten.

"A nivel interno, en nuestro club ya conocían la decisión que hemos tomado hace dos semanas", comenta Santana a los lectores de Tinta Amarilla. "Creímos que ya ha llegado el momento. La mía es una decisión personal, por agotamiento y porque tengo que priorizar mis estudios y volcarme en mi trabajo, que es empresa familiar".

Alberto es hermano mayor de dos de los bregadores emergentes del Roque Nublo, Carlos y Raúl. Desconoce cuál es el futuro inmediato del club, pero este paso que ha dado lo realiza para darle tiempo a tomar decisiones a su sucesor. "Cuando yo asumí el cargo tenía apenas dos semanas para decidirlo todo", recuerda. "Finalmente tuvimos que salir en Tercera categoría. Ahora sé que el equipo, de manera interna, quiere volver a salir en Primera. Pero será decisión de los dirigentes que lleguen al Roque Nublo. Ahora mismo no lo sé. Tampoco si se haría con el puntal A Medianito IV. No he hablado con ningún luchador sobre la próxima temporada por mi retirada del club".

El peor vaticinio

Alberto es licencia en Ciencias de la Educación Física y Deporte. En un reciente Master realizado sobre docencia y metodología del deporte de los canarios, sacó conclusiones preocupantes. "Realicé un estudio sobre la actividad de la lucha canaria, entre 2011 y 2016. Y el dato fue demoledor: en apenas cinco años la pérdida más significativa está en la base. El receso es de un 25% de luchadores en formación, que se deja sentir ya en los equipos de manera muy significada. A este ritmo, a la lucha canaria le podrían quedar 15 años de vida".

A esa síntesis le añade "hechos muy significados como el de la lucha femenina: De cuatro equipos ha pasado prácticamente a uno solo. Además en mi gremio, el de los dirigentes, es moneda común el cansancio, las ganas de abandono. Muchas personas de la lucha canaria están cansadas, agotando muchos recursos personales para sacar adelante a los clubes prácticamente como pueden".

La misma temporada actual ha sido para el aficionado en Gran Canaria una decepción. Una oleada de separadas y encuentros sin un final propio del espectáculo la decora. "Esto va para atrás", sin duda. "Si tuviera que poner nota a la temporada la pondría un 6,5 o un 7. Y gracias a que la final disputada en el Gran Canaria Arena fue lo mejor, espectacular. Todo lo que está ocurriendo merece una reflexión por parte de todos".

Su etapa acabará en apenas unos días. Cambio de chip, con dolor.

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