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Tana, una vida entre habladurías

  • ENTRE BASTIDORES
  • 08/08/2017 - 12:28
Tana Domínguez (C. Torres)

Manuel Borrego

Le rompió la cintura a Sergio Ramos para marcar uno de los grandes goles de la UD Las Palmas en el Santiago Bernabéu, en uno de los partidos más vibrantes de los allí disputado por el equipo grancanario. Envió aquel taconazo diabólico a Boateng en la jugada de dibujos animados que inició Jonathan Viera; silenciaron el Madrigal. Ese mismo Tana está acostumbrado a hablar en los terrenos de juego, que es donde se expresa con mayor soltura y donde es capaz de convencer.

El centrocampista amarillo lleva toda una vida salvando habladurías. Las que pudo ganarse él mismo y las que le endosan. Ha tenido que explicarse y ha tenido que escuchar a entrenadores, para ir derribando sus propias barreras hasta llegar a la Unión Deportiva Las Palmas. Sin duda, el camino que ‘eligió' fue el más difícil porque el rodeo fue enorme desde que ya dejó de ser el prometedor pequeño jugador de filiales. Tocando incluso el abismo de una retirada anticipada o de una carrera malograda. Por suerte eso no ocurrió; llegaron desde la UD para rescatarle en el momento exacto.

El Tana de Primera División es un futbolista excepcional, que todavía tiene que combatir contra sus propios fantasmas pese a que en cada una de las temporadas desde que llegó al primer equipo dejó algo para el recuerdo.

Porque es un jugador diferente al resto, uno de los últimos genios que ha parido el fútbol de Canarias; de Gran Canaria en realidad. Tana está ya en su madurez deportiva, tratando casi de lo mismo temporada a temporada: encontrar su sitio. Con una oferta de renovación sobre la mesa en que, según el club, le toca a él mover ficha. Y con una batalla que no acaba. Por eso contesta en su cuenta personal cómo van a ser su armas de contraataque: "Que hablen fuera lo que quieran ... yo hablo en el campo"; es su única respuesta.

Que hable, pues.

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