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Márquez desnuda su dimisión como técnico

"Ha sido un verano difícil (...) Tengo la sensación de que me pusieron pero no creían del todo", comenta. "Me obsesioné en lo defensivo, pero el equipo perdía su esencia"

  • ENTRE BASTIDORES
  • 03/10/2017 - 12:55

B.P.

Manuel Márquez eligió BeIN Sport para hablar con más profundidad sobre su salida de la UD Las Palmas. No lo hizo en la rueda de prensa de su despedida, pero sí en el programa El Club, donde descubrió que podría haber cesado en sus funciones en la pretemporada, criticó la organización del verano en el primer equipo y llegó a decir que "percibía que (el club) no creían del todo en mí". E, incluso, mencionó que "tenía mis dudas de coger al equipo o no".

"No tengo ningún reproche para los jugadores", aunque "sí que tengo la sensación de que me pusieron a mí pero no creían del todo. Y cuando eso ocurre, uno lo percibe. Puedes esperar a que la cosa vaya hacia adelante, pero cuando uno no está internamente satisfecho de su trabajo es más honesto dar un paso al lado", llegó a expresar el ex entrenador.

"Ha sido un verano difícil por muchos motivos difíciles de explicar", comentó también. "Cuando apuestan por mí faltaba nada para empezar la pretemporada, que no fue lo más acertada posible: 35 grados en Maspalomas, cuatro veces ida y vuelta a Mogán, jugadores que se marchan en el último momento como Araujo y Boateng mientras otros llegan como Aquilani, Tannane, Remy y Samper ... El equipo estaba un pelín descompensado al marcharse Roque Mesa. Estaban Javi y Hernán, pero eran jugadores con lesiones largas".

Sin embargo, aludió a que "el equipo ha perdido un poquito esa esencia que teníamos anteriormente. Veía que no acababa de llegar al jugador, no podía transmitir mi idea exacta. Sin autocrítica no hay mejora. Posiblemente el equipo fallaba más a nivel defensiva y creo que ahí es donde fallé más. Al insistir tanto en lo defensivo, le quitas al canario lo bueno que tiene y es el balón".

La palabra dimisión rondó su cabeza en más ocasiones. "No estaba del todo cómodo incluso ganando", advirtió. "No he visto un gran apoyo desde ... porque cuando las cosas cuando se hacen deprisa y corriendo es difícil que salgan bien" (...) "Al acabar el Carranza se me pasó por la cabeza (el cese). También al ganar al Athletic y en la jornada seis. No fue un calentón nada más acabar el partido, sino dejé pasar 24 horas".

"Me han dicho digno y otros tonto. Pero sentí que necesitaba dar un paso al costado", comentó.

Admitió que "admiro profundamente a Quique Setién, como está demostrando ya en el Betis". Y a pesar de los acontecimientos en la UD Las Palmas, "me veo capacitado para entrenar a un equipo de Primera División. En este momento ya no era optimista de cara al futuro. Las Palmas no es equipo para descender"

Boateng y Remy

"Lo de Boateng fue inesperado. Viene Remy que es un jugador y persona extraordinaria. Vamos a ver el nivel físico ojalá que pueda dar. Viene con problemas físicos. Vitolo se tiene que ir en enero. Es una confección de plantilla un poco cogida con pinzas. Empiezo en Valencia sin mediocentros". Todo ello ocurría después que "tuviéramos una pretemporada un pelín atípica. En el futuro se tiene que plantear la UD irse a un sitio a poder entrenar bien en otro sitio, para coger buena base para competir en la Liga española. Era muy evidente".

Echaba de menos su ciclo anterior. "En el filial salió una temporada de ensueño. Batimos todos los récords de Canarias en Tercera División. Luego ganamos la eliminatoria de ascenso con autoridad (...) Vuelvo ahora a mis funciones con la cantera junto a Tonono, que es la persona que apostó por mí el año pasado".

En la dinámica del primer equipo entendía que "tenía que par un paso al lado si ves que en tu equipo no das más de sí. Prefería volver al principio, al año pasado (...) Me he hecho todas las preguntas. He tenido problemas hasta para dormir. No se trata de entrenar en Primera, Segunda, Segunda B o Regional. Se trata de que te esté llenando el trabajo, que estás siendo una persona útil. Por momentos no me sentía así. Se lo hice saber al presidente"

Relató como ejemplo su coincidencia competitiva con Asier Garitano -entrenador del Leganés, desde Segunda B a Primera- y lo relacionó con la diferencia de que "es una situación que se da para que puedas triunfar, en vez de si te cogen y te ponen en el último momento a tres días de empezar la temporada".

"Donde se fomenta mi equivocación es trabajar más los aspectos defensivos que los ofensivos. Quiero darle un orden al equipo que no estaba teniendo (...) Cuando lo intenté, me di cuenta que se perdía esa magia del jugador canario. El equipo perdía ese fútbol. Igual el tiempo me dirá que me he precipitado. Tenía la sensación de que no avanzábamos", manifestó.

Estas fueron sus declaraciones al completo:

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