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La madre de todos los debates

Tras siete jornadas de Liga y dos técnicos, la UD Las Palmas mantiene abierta la porfía técnica de jugar con uno o dos pivotes, con un perfil de plantilla que invita por la abundancia de efectivos en ataque

  • ENTRE BASTIDORES
  • 06/10/2017 - 12:35
Simulación de un posible ataque de UD Las Palmas (Fotos: C. Torres)

Manuel Borrego

La UD Las Palmas, su nuevo entrenador Paco Ayestarán, aún tardará algunas semanas en disponer a todos sus efectivos disponibles. La enfermería ha marcado al equipo desde la primera fecha.

Y también quedan aún episodios del campeonato para conocer hacia dónde se declina el técnico vasco, cuál es su modelo final. La idea general, sin embargo, ya está divulgada: la vuelta a los orígenes, el fútbol de combinación con los siguientes matices necesarios para que sea, además, un estilo eficiente en ataque.

Con esa premisa básica el gran debate siguiente es el mismo con el que se ha iniciado la campaña tras la marcha de Roque Mesa: uno o dos pivotes.

Manuel Márquez ha confesado haber estado más preocupado en fortalecer o evitar debilidades defensivas del equipo. En su etapa acabó imponiéndose la doble combinación de piezas por delante del habitual cuarteto de zagueros.

Ese ciclo de seis partidos ya está cerrado. La confección actual de la plantilla está pensada para un esquema prioritario con un pivote. Y ese es el puesto con más candidatos y con más interrogantes. Por esa zona del campo han pasado ya Lemos (zaguero reconvertido), Javi, Hernán, Aquilani y el canterano Fabio. Queda por llegar el lesionado Samper, que es hombre especializado en esa zona.

El centurión italiano es el más experimentado de todos y, desde su llegada, se ha vuelto incuestionable en el once. Pero estamos ante la madre de todos los debates. Con un pivote la UD tiene la posibilidad de colocar un efectivo más en ataque (en teoría); con el doble pivote, esa opción estará en función de muchos factores asociados con el propio fútbol, el rival o las circunstancias del juego en cada partido.

Hasta la llegada del encuentro contra el Celta queda más de una semana para que el técnico siga analizando cómo es este diseño y sus piezas. El partido de Barcelona aún no puede valer como referencia para saber si fue un test válido. Fue un partido condicionado por seis bajas, algunas de ellas irrenunciables.

Lo que parece claro es que la UD Las Palmas de Ayestarán comienza a recitarse con Chichizola y cuatro defensas. Si el técnico logra que el único pivote sea el pilar de los resultados de reacción en la Liga, habrá resuelto todas las porfías. Lo que no le faltarán son piezas abundantes y perfiles distintos para cualquiera de sus propuestas.

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