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Calleri, la melancolía de un ariete

El argentino desapareció en el Bernabéu con el cambio del sistema de juego y la ausencia por lesión de Jonathan Viera

  • ENTRE BASTIDORES
  • 06/11/2017 - 16:42
Jonathan Calleri, en una imagen en la que expresa la impotencia vivida frente al Real Madrid (La Liga)

B. Pérez

Las porterías del Bernabéu son siempre objetivos de los grandes goleadores a nivel mundial. Dejar allí una muesca en su paso tras enfrentarse ante el Real Madrid es todo un incentivo.

Jonathan Calleri no pudo este domingo. En realidad no tuvo una sola oportunidad para saber si Kiko Casilla era buen o mal portero, si tenía o no su día.

El nuevo diseño táctico de Paco Ayestarán y la ausencia de su tocayo Viera le alejaron de esta posibilidad. A Calleri no le quedó otra que fajarse con Ramos o Vallejo, siempre de espaldas y en solitario.

La idea táctica tan sacrificada y sin efectivos en el campo rival llevó a Calleri al aburrimiento e, incluso, tiene motivos para hablar de frustración porque no le cayó a su sombra un balón con opciones de sacar ventaja.

La deriva de la UD Las Palmas está ensombreciendo a todos sus actores salvo al propio meta amarillo, que suele ser el futbolista con más trabajo y el que debe estar menos pendiente de lo colectivo porque es el recurso extremo para que el agujero no se agrande.

El entrenador vasco quedó sensiblemente satisfecho, especialmente por la actitud más que por la aptitud de sus elegidos. Calleri podría ser el referente de esa teoría: batalla sin premio o al menos un aperitivo ante el gol. Su rostro es reflejo de todo lo que no produce en ataque Las Palmas, no sólo en este partido contra el Real Madrid sino en citas precedentes. Y cuando no marca un delantero, su alma se siente mustia.

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