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Opinión

Jugar bien, un debate sesudo

  • ENTRE BASTIDORES
  • 11/11/2017 - 12:59

Por Manuel Borrego

Juan Manuel Rodríguez vuelve a un banquillo de la UD Las Palmas, esta vez por la vía del filial de Segunda B. Esta semana explicó algo asociado a su manera de entender el fútbol, doctorado como está en salvar los muebles a equipos titubeantes. Lo ha hecho dos veces en al UD Las Palmas, en Segunda División. Y su máxima está claramente definida:

"¿Qué es jugar bien?", se preguntaba el entrenador grancanario, que de inmediato aportaba la respuesta. "Un equipo juega bien cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento".

Su reflexión en voz alta fue, en realidad, una práctica que le dio resultado para sacar de un destino de descenso a los amarillos en sus dos más recientes etapas como entrenador.

Jugar bien es un debate sesudo en la UD Las Palmas. Tener el balón puede condicionar esta misma significación si la posesión implica un final vertical y con remates. El juego horizontal, en cambio, haciendo peligrosas las maniobras de un rival adiestrado para robar y correr (así lo hicieron Celta, Deportivo, Leganés o hasta el propio Real Madrid) ... tiene también muchas interpretaciones.

Ayestarán, su colega en el escalafón superior del club, debe tener ese mismo dilema cinco jornadas después de hacerse cargo del banquillo de la UD Las Palmas. Ningún entrenador en la entidad (en Primera) ha tenido un inicio en competición de Liga tan duro como el que está viviendo el cuerpo técnico que encabeza el vasco. No dejamos de subrayar que este comienzo ha pasado por el feudo de tres de los conjuntos europeos de la Liga y con dos de los mejores ataques a la contra. La idea y la ejecución hasta ahora son antagónicas al propósito de resurrección de un equipo que viaja muy peligrosamente en la Liga.

Pero que el debate sea sesudo en el club no tiene por qué ser testarudo. La definición de Juan Manuel es exquisita e invita a reflexionar en ella. Jugar bien en el fútbol es hacer todo para un objetivo: ganar. Y para ganar hay que hacer lo que hay que hacer porque no todos los partidos son iguales ni todos los rivales guardan el mismo comportamiento ‘geométrico' en el campo.

Hay vicios que se están prolongando en el tiempo, con rivales que se instalan frente a la UD Las Palmas sabiendo lo que deben hacer para batir a los amarillos. Un día y otro también.

El entrenador Ayestarán y su plantilla han tenido un nuevo paréntesis para seguir matizando qué es lo que deben hacer, con independencia de diseño táctico, concepto del juego o cualidades individuales. Pero lo que sí debe hacer urgentemente Las Palmas es cerrar el grifo de goles en contra. Esa es una condición innegociable, sin duda la primera de todas, porque sin seguridad defensiva no existen horizontes.

A partir de ahí todo lo demás está vinculado: la mejora clasificatoria que alivie tensiones o ansiedad, que irían en aumento con el paso de las jornadas. Y definir por fin un equipo, un once o un bloque que se ha extraviado desde ya más de medio año.

Paco Ayestarán es el plan A de la UD Las Palmas para salir de este atolladero tan peligroso que tiene a toda la isla sin sueño. El Levante está en el punto de mira y aunque la Liga es larga en longitud, la paciencia en el fútbol siempre será corta.

Empezando por lo sencillo encontrará las soluciones a los problemas complicados.

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