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La salud de los nuestros

Por Norberto González Mencara

  • TOQUE POR DENTRO
  • 12/11/2017 - 14:11
Cesáreo González, en el momento de su traslado al hospital (foto: José Roque Falcón)

Quiero comenzar estas líneas hablando de un ´hombre bueno´, de un tipo callado que siempre pasa desapercibido pero cuyo compromiso es un ejemplo de valores. La noche del viernes 10 de noviembre, cuando todos acudíamos con las ganas de disfrutar de un magnífico espectáculo en la luchada que enfrentaba al Maninidra con el Pollo de Buen Lugar en Ingenio... nos encontramos con la escalofriante lesión de Cesáreo González defendiendo los colores del equipo visitante cuando el marcador apenas señalaba un 2-1.

Es de esas lesiones fortuitas, en las que sólo la ´mala suerte´ es la responsable de lo ocurrido... es Lucha Canaria... es deporte y como tal sabemos que es parte del sinsabor de quien lo practica.

Lo que no lo es tanto... me refiero a la ´mala suerte´, es tener que esperar 40 minutos por un servicio médico para atender a un ´tipo´ que se queda postrado en la arena fría de un terrero durante todo ese tiempo viendo el lamentable estado de su pierna.

Afortunadamente había un médico (gracias doctor), que aficionado de nuestro deporte, justo entraba por la puerta del terrero, pero poco podía hacer, porque lo que urgía era inmovilizar y trasladar a un centro médico que trataran la grave lesión (que a la postre sabemos que necesita de intervención quirúrgica).

Durante esos 40 minutos de espera, largas para nosotros, me imagino de eterna para Cesáreo, muchos fueron los que nos mirábamos sin entender el porqué de tan larga espera. Por qué una persona que viene a practicar su deporte tiene que ser vejado de esa manera tan cruel.

No es culpa de los sanitarios que aparecieron, ni si quiera estas palabras quieren venir a buscar responsables o culpables. Vienen a ser, única y meramente, una reflexión que como persona del deporte en general y de la Lucha Canaria en particular, me asaltan tras ver esas imágenes.

Creo que nos deben llevar a una reflexión a todos. Primero a los que formamos parte de la familia de la Lucha Canaria, debemos hacer un debate crítico y objetivo de nuestras prioridades. Si de verdad creemos en la ´salud de nuestros deportistas´ y les ponemos límites en el peso, también debemos ser consecuentes y ante el aumento del abono de los seguros ofrecerles el trato más digno que se pueda.

Desde los clubes, no todo los ingresos de la institución, deben ir dirigidos al potencial del equipo en materia competitiva. Los luchadores, deben ser consciente de que no sólo vale con quejarse, que ellos también deben aportar su grano de arena.

Y para nuestros queridos gobiernos. La Lucha Canaria merece compromiso, y lo merece por ser parte del acervo sociocultural de nuestra tierra. Un deporte de principios ejemplarizantes que representan al canario como otras pocas expresiones.

Tenemos de un Servicio Canario de Salud, del que sin ánimo de crear clases, podría ejercer de ´ángel custodio´ de un deporte que es nuestro... de los canarios, de quienes nacieron o se incorporaron a defender una seña de identidad tan ´exclusiva´ como representativa de un legado del que no sólo hay que sentirse orgulloso, sino que hay que defender apostando por él y elevarlo como estandarte de unión de nuestras islas, nuestras gentes con su cultura y tradiciones.

A Cesáreo tuve el placer de entrenarle durante algunos años en Los Guanches de Arucas, por eso puedo poner en valor ese compromiso que destacaba de él al principio de este escrito. Estoy seguro que volvió a ponerse la ropa, no sólo por el cariño a nuestro deporte, sino por ayudar a un equipo que comenzaba una nueva aventura para el que necesitaba de gente como él.

Espero que todo salga bien, estimado ´Césa´, y que esto no afecte a tu situación personal y laboral. Porque nadie se lo merece, y tú menos.

Esta reflexión, que sé que es compartida y que abre debates en los terreros entre la familia de la Lucha Canaria, debe ser alejado de los ´enfrentismo´ y de los posicionamientos personalistas y sus intereses. El otro día fue Cesáreo... mañana puede ser cualquiera, y nadie que se ponga la ropa de brega merece ese trato denigrante.


Norberto González es periodista de Radio Nacional y ex presidente de la Federación Insular de Gran Canaria de lucha canaria