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Pacuco Rosales, directo

"Esto lo tienen que sacar adelante los jugadores canarios"

"Echo en falta líderes que sean capaces de levantar al equipo", afirma el técnico del ascenso de 1996, que "hablo de futbolistas con carácter que no están en el campo"

  • DECLARACIONES
  • 21/11/2017 - 13:27

Manuel Borrego

¿Hacia dónde camina la UD Las Palmas?, ¿cuáles son sus rutas para salir del laberinto en el que se ha metido?. Unas preguntas siguen a otras: ¿sistema de tres atrás?, ¿tiki taka o contragolpe?, ¿fútbol directo? y ¿fulano o mengano?. Es probable que todos los debates esté abiertos con nombres y nombres. Pero, para un análisis más sencillo buscamos en la agenda del fútbol canario a un hombre especializado en la motivación. Un técnico que sea capaz de llevar un mensaje de garra al jugador.

Y sin duda, Pacuco Rosales es -a nuestro juicio- el entrenador de ese perfil, conocedor de batallas en las que logró sacar al futbolista lo que lleva dentro. Y por ello le requerimos su visión sobre el difícil momento donde el fútbol, las sensaciones y la moral están bajo mínimos en el equipo amarillo.

De entrada, Pacuco nos transmite con energía lo que él percibe ahora desde la grada. "Lo primero que debe hacer el entrenador o quien sea es liberar al jugador esa tensión que tiene acumulada y que ahora le frena las piernas. Y, desde mi visión exterior, ya estoy echando en falta líderes que sean capaces de levantar al equipo. Hablo de jugadores con carácter, que sientan en su sangre lo que significa la UD Las Palmas y que sepan cuánto nos ha costado a todos llevar al equipo desde la Segunda División B hasta la Primera División".

Porque, en síntesis, Pacuco cree que el primer arreglo está en el rectángulo verde. "Hay jugadores que no están y hay futbolistas con mucha personalidad que se quedan fuera y que ni siquiera están en la convocatoria. La elección de las piezas que puedan responder ante la adversidad actual es una de las claves".

La búsqueda de ese primer revulsivo para un conjunto que es colista en la clasificación tras los resultados del fin de semana empieza por lo anímico. "Hablo del equipo, no de jugadores a título individual. Al equipo le falta garra, empuje, lucha, pelea ... y hasta orgullo. A este mismo escudo hubo que sacarlo así de Segunda B. El que no lo sienta no puede jugar. Por eso entiendo que es el momento de que los canarios asomen la cabeza, todos. Esto lo tienen que sacar adelante los jugadores canarios. Empieza con ellos. Por eso no entiendo cómo jugadores con tanto oficio y carácter como Aythami Artiles y David García no entran en convocatoria al menos. Y aprovecho esta oportunidad" amplía para que "los nuestros saquen la cabeza y tiren de la plantilla. Porque de no hacerlo, la Unión Deportiva se nos va a la Segunda División".

En ese escenario tan ausente de energía, comprende que los errores defensivos sean letales. "En los goles del último día, por ejemplo, se produce falta de comunicación para colaborar en las tareas defensiva. Es que en el campo no se habla, no hay líderes como digo. Cuando Dani acude a cubrir en el segundo tanto (obra del levantinista Jason) no hay un central que esté atento a tapar el recorte y el disparo. No hay nadie que ordene ... Son fallos que se pagan muy caros. Como entrenador, no perdonaría que a mí me remataran de esa manera dentro del área sin coberturas".

Pacuco expone más ejemplos de acciones similares que han costado tantos en contra en la portería amarilla, pero insiste en la idea de que "hay que llegar a la mente del jugador y sacar la garra. En la Unión Deportiva no se cometen faltas, se deja hacer al rival más de la cuenta asumiendo riesgos. Por eso no explico cómo Aythami y David, que son dos hombres entregados al equipo, estén ausentes mientras otros están en el campo y no saben realmente dónde están. Ahora mismo se necesita que unos tiren de los otros para que lo haga todo el equipo".

La pobreza en los cambios

Admite Pacuco que "desconozco el trabajo de Ayestarán" pero le ha sorprendido "que no emplee todas los recursos que el reglamento tiene a su disposición. En los dos últimos partidos en casa, por ejemplo, no llegó a agotar los cambios. Los dos encuentros acabaron con sendas derrotas. Hay que jugársela. Los cambios están precisamente para cambiar cosas. Si los haces y luego salen mal, pues nada. Pero al menos lo intentas", afirma el entrenador del ascenso de 1996. "Y el que sale tiene que hacerlo para darlo todo, para intentar modificar lo que no se produce con su compañero. Es algo que no entiendo bien".

Se acuerda del "cambio de Calleri ante el Levante. Ayestarán dio una explicación pero todos sabemos que Jonathan Viera no es delantero centro, ahí no ha rendido y no le vemos para pelear balones cuerpo a cuerpo con los defensas", sin atender a la condición física mermada de un futbolista que había salido de la lesión. "Los cambios están para dar algo y para mejorar al equipo".

También cree que "ahora mismo el entrenador tiene que ser un motivador del equipo. Llegar a la mente del jugador para sacar esa garra de la que hablo. El problema de Las Palmas está más allá del tipo de juego que practica. Ese es otro debate para otro momento. Porque está en zona de un peligro muy claro".

Y, cómo no, Pacuco analiza también al aficionado amarillo, al que conoce en profundidad. "Digo la verdad. No me sorprende que esté tan enfadado. Porque es un aficionado que siempre está con la Unión Deportiva, sufre por ella y le apena verla así. Es nuestro filón de oro y tenemos que recuperarle. Eso también lo tienen que hacer los jugadores con una actitud en el campo que les llene de orgullo".

El movimiento de salvación puede empezar por una reflexión tan sincera e ilustrativa. Pacuco va directo al epicentro del seísmo amarillo.

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