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Etebo, el alma gemela de Félix

"Nos parecemos en la carrera, el empuje, la potencia ... Es que para colmo eligió el número 6", afirma el grancanario sobre el internacional nigeriano

  • ENTRE BASTIDORES
  • 07/03/2018 - 17:03
Félix Marrero posa ante una imagen de Peter Etebo, el jugador que ha heredado su dorsal 6 y que muestra un fútbol análogo al centrocampista grancanario (C. Torres)

Manuel Borrego

Desde que debutara como refuerzo invernal de la UD Las Palmas Peter Etebo, un rum-rum recorre el colectivo de ex jugadores del club grancanario, la mayoría contemporáneos de Félix Marrero. ¡Cómo se parecen futbolísticamente!. La ubicación en el campo, misiones todoterreno, la manera de correr, la energía en los partidos, el golpeo y la técnica de control, ... Es inevitable que los más arraigados en la historia de la Unión Deportiva queden cautivados por la inevitable comparación entre el grancanario de antaño y el nigeriano actual, confirmado este mismo miércoles para la selección de su país.

Y el mismo Félix no se oculta para afirmar que es posible haya aparecido su alma gemela. "Es que para colmo eligió el número 6 que yo tenía", relata a los lectores de Tinta Amarilla desde una reflexión relajada. "Claro que se parece, aunque también tenemos algunas diferencias. Porque cuando yo jugaba tenía la misión de los técnicos de encargarme del marcaje individual de las estrellas del equipo rival. Cuando no era Cruyff, era Schuster, ... Así era el fútbol de antes. Hoy ya no estila las marcas individuales, por lo que no tiene esa característica Etebo. Él es un jugador más liberado que yo en el campo, porque siempre tenía la misión de estar atento a lo que intentaban las estrellas rivales que se enfrentaban a Las Palmas".

Por lo demás, "me reconozco en él como dicen mis compañeros. Hay muchas coincidencias en el juego, un montón. La carrera, su empuje, la potencia, ... son muchas cosas. Creo que yo tengo un poco de más gol aunque no le he visto completamente en todas las misiones".

Y si fueran pocas las connotaciones deportivas similares de Etebo, Félix recuerda que como le ocurre ahora al nigeriano, él también partido desde una posición de atacante. "En mi etapa de formación hasta juvenil era delantero. Incluso en la selección de Las Palmas llegué a jugar como extremo derecho. Luego, con el tiempo, fui retrasando la posición".

Por eso, los que recuerdan a Félix con indumentaria deportiva tienen en su memoria a un futbolista que podría estar en la banda, como en el centro del campo o en un lateral. Lo que hiciera falta incluso "goles importantes para el equipo. Siempre tenía esa vocación ofensiva, anotando tantos de victorias o asistencias a mis compañeros. Me entendía muy bien con Juani Castillo".

Refuerzos y la salvación

En sus reflexiones sobre el actual momento, Félix valora la aparición de Etebo y de otros refuerzos. "Porque soy de los que creen que Las Palmas pagó caro la pérdida en el centro del campo de Javi Castellano. Fue fundamental en el ascenso y desde la lesión contra el Atlético de Madrid no ha logrado alcanzar el nivel que le conocidos".

Así que "Etebo le ha dado en estos partidos una contundencia que necesitaba el centro del campo. Hay que mencionar también a los defensas que vinieron, porque han cambiado mucho al equipo por detrás. Aguirregaray me encanta", matiza. "Aunque la gente no lo vea, también tiene muchas cosas que me caracterizaban como es la rabia, la garra y el descaro. Gálvez y Peñalba también están haciendo una labor muy buena. Se han integrado muy pronto".

Félix Marrero está esperanzado pese a la adversidad clasificatoria. Sustenta su afirmación en que "desde que Paco Jémez llegó el equipo es otro distinto. Ahora es un equipo muy serio. Su mejoría es cada vez más apreciable, defiende mejor y estamos muy cerca de conseguir una victoria que confirme todo esto".

El legendario jugador grancanario sabe lo que es sufrir con el equipo hasta el final. "En la temporada en que yo debuté acabamos el último partido jugándolo todo con el Celta. Sufrimos mucho y fue importante llegar a la última jornada dependiendo de nosotros mismos. Yo sufrí mucho aquel año. La Primera División es una categoría que no perdona. Años después (1983) nos faltaba un dichoso punto y en seis jornadas no logramos conseguirlo. El descenso fue muy duro".

Por eso Félix apela a que "todos estemos unidos. Ahora lo más importante es salvar al equipo y mantenerlo en la Primera División. Ese esfuerzo hay que hacerlo. Y no sé si es primero el huevo o la gallina. Si es el equipo el que activa al público o viceversa. Lo que tiene que ocurrir es que todos estemos unidos y consigamos los puntos para seguir en la categoría. Después se arregla todo lo demás".

La historia de la UD Las Palmas está llena de jugadores brillantes y de brillantes obreros. Félix es uno de estos casos, que quizá definió como nadie su compañero Brindisi: "Todo el mundo hablaba del juego de la UD Las Palmas y nos miraban a nosotros, pero los jugadores sabíamos del valor de sacrificio de un futbolista que nos hacía mejores. Ese era Félix".

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