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64 faltas pitadas, una colección de errores en el tiro y el gran enfado

  • CBGC ESTADíSTICAS
  • 09/03/2018 - 22:10
Casimiro explota contra los colegiados, durante el encuentro de este viernes (C. Torres)

B. Pérez

"Hay soplapitos y árbitros", explicaba en tiempo de colegiado de baloncesto quien más tarde sería presidente del Gran Canaria, Miguelo Betancort. "Pitar lo puede hacerlo cualquiera; arbitrar en cambio es para unos elegidos".

Esa explicación podría aplicarse a la actuación vivida este viernes en el Gran Canaria Arena. Tres colegiados y un desaguisado. No recordábamos un enfado tan mayúsculo como el que expresaron los jugadores, técnicos y aficionados del Gran Canaria.

El equipo local no mereció finalmente ganar el partido, pero tampoco se justicia su descarrilamiento anímico en un partido de mucho factor arbitrar, destrozando un espectáculo y en el camino las aspiraciones del equipo local.

Que el arbitraje en Europa es diferente al de la Liga ACB se sabía. Lo padeció el Gran Canaria en Krasnodar. Y ahora quedará en el recuerdo esta derrota muy cargada por el enfado.

Un dato: 61 faltas pitadas en el partido (33 y 28 respectivamente) que no tuvo nunca ritmo de baloncesto, al menos al que se acostumbra en España. Y eso sin contar las tres sanciones técnicas y las que no se señalaron. El desquicimiento final de los jugadores locales fue un ejemplo de todo aquello.

Pero también cabe subrayar el pésimo juego ofensivo de los jugadores de Casimiro, con bajísimos porcentajes: 2 triples de 23 intentos (8,7%), 18 canastas de dos tras 36 lanzamientos (50%).

Lo trataba de explicar en la Cadena Ser el jugador Rabaseda, que no justificaba todo por las decisiones del trío polaco-germano-francés: "Ellos juegan así todos los días y se lo permiten. Hay una regla no escrita en el baloncesto: si comentes 60 faltas te pitarán 30. Lo que no entendemos es que nosotros también tenemos las mismas faltas cometiendo menos".

Así acaba la Eurocup 2018 para el Gran Canaria: con un enojo fenomenal.