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Opinión

  • Avanza la pretemporada y los argumentos para validar la nueva política de cantera de la Unión Deportiva crecen. La afirmación más rotunda la ofreció quien está mejor posicionado para hacerla: Paco Herrera. Lo hizo en la sala de prensa del Heliodoro cuando pronunciaba unas palabras que merecerán tener en cuenta durante los próximos meses. "Lo tengo claro: por estos chicos vale la pena pelear". Él le pone nota al trabajo de muchos años y de mucha gente; recoge el fruto de una apuesta directriz que emanó hace cinco temporadas coincidiendo con la llegada de Paco Jémez.

    Paco Herrera da el visto bueno a un nuevo modelo de entender el fútbol de formación. Cuando habla de estos chicos se refiere a David Simón (ahora camino de los 26 años de edad), Tyronne (23), Roque (25), Jesús (22), Carlos (22), Leo Ramírez (22) o José Artiles (21). Todos ellos acumulan varias pretemporadas con los profesionales, que casi completan los dedos de una mano en algunos de los casos. Estamos hablando de los miembros más avanzados de una cantera a la que se le abre una puerta que ellos mismos derriban a base de actuaciones consistentes.

    La propia edad de los jugadores y la trayectoria que han descrito para que Herrera diera tan ilustrativa expresión es, en realidad, el objeto de este análisis. Quizá durante años la UD Las Palmas ha equivocado sus fórmulas. Porque muchos jóvenes jugadores debutantes, que despuntaban cualidades notables, se quedaron en el camino sin alcanzar en el club la madurez que se le requería. Quizá para el futbolista canario (en su perfil global) se requiera un poco más de carretera antes del salto definitivo. Sin duda, a los actuales jugadores del filial le ha venido como anillo al dedo el gran año en Segunda B que firmaron con Víctor Afonso y las batallas allí vividas. Nada digamos del cambio tan positivo que ha experimentado a título personal Roque Mesa tras su paso por Atlético Baleares; o el de Tyronne en el barro de Baracaldo. Han vuelto de otra forma, dispuestos a llegar y echar raíces. Debutaron antes; se consolidan ahora.

    Quizá estemos ante un nuevo camino hasta la puerta principal del Estadio de Gran Canaria. Desde luego, la presencia de 23 canarios en los planes de pretemporada de Paco Herrera, sin que hasta ahora exista un planteamiento de salida del club a modo de cesiones, dice muchísimo de lo que están apretando estos jugadores. La manera de actuar y de convencer al técnico y a los aficionados genera un bien para ellos mismos; también para sus compañeros porque no les permite el sueño y, en definitiva, para el club.

    Todo en la vida tiene un por qué y un cómo. Quizá la UD los ha encontrado al menos para la actual generación.

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