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Opinión

  • Este lunes vino con emociones. Al recordar en Tinta Amarilla este 13 de abril de 2015 la efeméride del mismo día de 1985, una colección de llamadas de amigos de la época, de protagonistas de aquel ascenso, volvieron a revivir con quien les escribe aquellos días de magia en la isla. El arcano de internet también los rescata, con imágenes de un momento feliz en la historia de la UD Las Palmas y del deporte canario en general.

    Aquel equipo de Roque Olsen barrió en la Segunda División de forma autoritaria. Subsanó con su ascenso una herida abierta en 1983, cuando la UD Las Palmas perdió la categoría tras 19 años ininterrumpidos en la élite y después de haber firmado sus mejores temporadas. Algunos miembros de la plantilla del descenso permanecieron para restaurar la categoría. Entre ellos, Pérez, Manolo López, Felipe Martín, Mayé, Farías, Luis Saavedra, el mismísimo Félix Marrero, ... Otros jóvenes llegaron con fuerza como Juanito Rodríguez, Javi Campos, Benito, Javi Melián, Alexis Trujillo, Narciso, Julio Durán, Román, Miguel Ángel Cabrera, ... y, cómo no, esos dos chilenos magníficos que se metieron en la piel de la afición grancanaria como únicos exponentes del fútbol exterior: Fernando Santís y un genial Koke Contreras.

    Las Palmas vivió su penúltimo ascenso hasta ahora. Y viene aquella gesta, la más temprana de cuantas logró el equipo amarillo para dar un salto a Primera División, a rescatar el valor de lo que entonces se hizo, de la proximidad en la que se encuentra ahora este 13 de abril de 2015 la plantilla de Paco Herrera con apenas nueve batallas que resolver, cinco de ellas en el Gran Canaria.

    De las 32 últimas temporadas, en sólo cinco estuvo la UD Las Palmas en Primera División (de 1985 al 88) y del (2000 al 02). Generaciones de aficionados amarillos que hoy se emocionan en sus gradas no han visto o han disfrutado de forma escasa de su equipo batiendo o combatiendo con el Real Madrid, Barcelona o Atlético. E, incluso, los hoy músicos de Naciente -que también fraguaron su constitución en ese mismo año- en su mayoría apenas tienen breves nociones de lo que han representado o pueden representar este escudo de los cinco unidos en el teatro español del fútbol de Primera.

    Las Palmas está muy cerca de su destino. Tarde o temprano lo va a encontrar tras la más larga etapa del club en la Segunda División. Se quedó apenas a dos segundos en 2014 de arribar en él, con un castigo desproporcional que pocos clubes han podido sufrir con la contundencia de aquel 22 de junio. Pasaron a la historia del fútbol canario esos nombres que hemos citados y algunos más, que hoy hablan con orgullo de algo que ocurrió hace tres décadas. Esa hazaña la tiene alcance de sus manos el club, los jugadores de Paco Herrera y, por su puesto, los que le rodean.

    Ese viento del 1985 (el del 1951, 54, 64 o 2000) ha de volver para conquistar un objetivo que habrá dado sentido a estos años de sinsabores, sacrificio y coherencia en la administración del club. Desde hace tiempo merecen ese cielo.

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