Publicidad

Opinión

  • Las pretemporadas no son exclusivas de los jugadores; también lo son para los árbitros, para los periodistas, para los aficionados y, cómo no, para los entrenadores. Por ello aciertan o se equivocan los futbolistas, los jueces deportivos, los informadores también, los hinchas y, cómo no, los técnicos.

    Que Las Palmas pierda un partido 2-0 en pretemporada no es un hecho casual ni inédito en su historia. Que ceda en dos ocasiones ante rivales conocidos y a los que habría dejado atrás en el estatus deportivo, también es uso corriente o nada extraordinario. Pero que de ahí salgan duras comparaciones de quien gobierna un grupo es moneda de poco uso y no alimenta la realidad de las cosas. Esa sólo se podrá constatar con la propia competición oficial.

    A Paco Herrera le quedan unos cuantos telediarios para comenzar la Liga regular. Está en fase de puesta a punto también. Pero si elige para referirse a sus futbolistas comparándoles con "un grupo de jubilados" o "viejos" será él mismo el que acabe en los informativos nacionales entre grandes titulares, porque esos no son calificativos idóneos para poner al equipo en la parrilla de salida de una temporada tan importante como la actual. Elegir las palabras adecuadas para cada ocasión es un don que ha de saber emplear un responsable de un colectivo tan amplio y sensible a todo lo que le llega del exterior.

    Estamos convencidos de que él mismo, cuando aprecie lo que ha dicho en Almería, se percatará que habrá dado alas para la salida de contexto lo que pretendía. Y se percatará también de que a sus propios futbolistas, que han sido los últimos en ponerse en marcha en pretemporada por razones obvias, no les hará una pizca de gracia leer o escuchar este tipo de símiles después de todos estos días de sacrificio personal, concentraciones, dobles sesiones de trabajo, calor, viajes e incomodidades. Todos esos son decorados de una precampaña cuyos resultados sólo sirven para crear falsas esperanzas o generar calenturas de cabezas. La realidad de todo empieza el 22 de agosto. Ese día, todos a tope.

    Apreciamos mucho el trabajo que viene realizando desde hace un año Paco Herrera, con sus días mejores -que son abundantes- y otros no tanto. Hoy, tras el 2-0 en Almería, sus expresiones se las pudo haber ahorrado y también con ellas cualquier malentendido. Porque si no los hay, se los fabricarán.

    Sin embargo, hay que entender que Paco Herrera, como muchos de sus colegas de profesión, también está en pretemporada. Pues de todo lo que habló en Almería, el máximo responsable es él.

OTRAS OPINIONES DE ESTE AUTOR

  • Publicidad
  • Publicidad
  • Publicidad
  • Publicidad
  • Publicidad