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Opinión

  • Se nos ha ido un buen amigo de la profesión periodística. Defensor del futbol modesto, entregado años y años en defensa del mismo, Miguel Barrera fue toda una institución en nuestro fútbol regional. Informador al antiguo uso fue de esas personas que nos ayudó en los inicios de esta bendita profesión. Con su forma de trabajar, nos enseñó la entrega y constancia que había que tener día a día para buscar las noticias, para sacrificarse en los campos de fútbol regional, con frío o calor, con viento o sin viento, para llevar la información de cada partido. Muchos encuentros vimos juntos en el López Socas, mucho antes de que se creara la Tercera División Canaria.

    Aún recuerdo aquella lista de teléfonos que todos los domingos manejaba para conocer los resultados de fútbol base en todas sus categorías. No había internet. No había dispositivos móviles. Y buscar un resultado a veces era toda una epopeya. "El último recurso es recurrir a la Guadia Civil, que seguro que sabe como quedó el partido", sentenciaba Miguel cuando no contestaba en el otro lado del hilo telefónico el delegado o el entrenador de este o aquel encuentro. Era su batalla semanal, que alternaba con las crónicas de la vela latina canaria. Otra modalidad deportiva que amó con pasión. Sus viejos prismáticos era el acompañante del block de notas y bolígrafo. Ahí siempre estaba Miguel.

    Todo esto alternando con su trabajo, por el que cotizaba a la Seguridad Social, y como él decía, "estoy todo el día vendiendo huevos", porque efectivamente, Miguel trabajaba para una empresa que criaba pollos y vendían cartones de huevo hasta su jubilación. Aunque después continuó con su pasión deportiva, periodistica, que contagió a su hijo Miguel Luis, hoy en día jefe de prensa de la Federación de Fútbol de Las Palmas, y que otrora fue redactor jefe de sucesos del Diario y luego de La Provincia. Su padre seguro que se ha ido con ese orgullo de ver a su hijo involucrado en nuestro futbol regional, desde la propia Federación, donde su presidente lo acogió desde que se desligó de Editorial Prensa Canaria.

    Miguel Barrera nos ha dejado, pero queda su trabajo reconocido por sus compañeros en la Asociación de la Prensa Deportiva de Las Palmas, cuando en otros tiempos organizaba la Gala Anual. También el Cabildo y cómo no, la propia Federación de Fútbol, que como no podía ser menos elogió toda la entrega y esfuerzo que hizo a lo largo de su dilataba carrera dedicada a nuestra base, y en nombre de ella, ¡gracias Miguel!. Te has ido en silencio, con discreción. Siempre te recordaremos.

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