Publicidad
Publicidad
  • Publicidad

Opinión

  • Hubo un tiempo en que la Unión Deportiva Las Palmas acudía en las pre temporadas al Heliodoro para echar una mano al C.D. Tenerife. Los amarillos eran los representativos del fútbol canario en la máxima competición y su visita a los blanquiazules permitía a éstos contar con una taquilla extra que le hacía aliviar las penurias económicas que padecían cuando vivía entre la Segunda A o B, según se les diera en el campeonato. Y aunque había sus "piques", obvio y en la grada revoloteaban pajaritos de cartón o saltaban chicharros, nunca se contempló tanta agresividad que estamos contemplando en las últimas confrontaciones.

    Y es que el Tenerife, ahora en Segunda, se aprovechó de un momento "dulce" para militar en la élite del fútbol español, jugando incluso en competición europea y arrogándose una representatividad de Canarias que nunca tuvo, ni antes, ni después, porque históricamente el equipo que más prestigio tiene, por palmarés, es la Unión Deportiva Las Palmas. Estamos de acuerdo que todo el mundo tiene derecho a crecer y considerarse importante, pero, por favor, con estilo y gallardía. El nuevo rico no se acuerda, normalmente, cuando fue pobre, y el hermano grande le echaba una mano. Ahora hay que recordarse lo.

    Es lamentable la actitud chulesca de algunos jugadores en sus llamamientos a la afición para sacar esa agresividad. Realmente es desagradable y lo que suele pasar es alejarte de ver encuentros de este calibre. ¿Para qué?. Particularmente lo que a mí me gusta es disfrutar del buen juego, de los goles, de lo que es realmente la esencia del fútbol. Eso si, me encanta que gane la Unión Deportiva, pero también hay que aceptar la derrota. Esto es un juego, no una batalla. Cierto es que a nivel profesional, el fútbol se ha convertido en un negocio, pero para ellos, para los que participan en el mismo, pero para el aficionado es un espectáculo, y como tal, los enfrentamientos entre Las Palmas y el Tenerife se ha convertido en un bochornoso show.

    Será difícil que se dejen de lado estos partidos de pre temporada, por más que los técnicos insinúen que mejor es no competir, entre otras razones, porque hay intereses entrelazados, dinero en juego y ya se sabe, en la actualidad se cobra por todo. Enhorabuena al Tenerife por su nueva Copa Mahou, como en el año anterior, donde recordamos que ese fue su gran éxito de la temporada tras no conseguir el ascenso a la Primera División, donde si militó y con brillantez la Unión Deportiva Las Palmas. ¡Que se queden con su Copa!, si eso les hacen ser felices.

    Setién pide explicaciones a Martí tras los sucesos de la ida, en Maspalomas (C. Torres)

     

OTRAS OPINIONES DE ESTE AUTOR

  • Publicidad