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Memoria de 2016

La tarde más vibrante de San Mateo

El equipo de Socorro remontó contra pronóstico el 25 de junio un 4-1 en contra y firmó el primer ascenso a Tercera del club de la Vega

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  • 21/12/2016 - 16:11
Socorro, abrazado a sus jugadores, emocionado tras la gran remontada frente al Tacoronte (C. Torres)

B.P.

La tarde del 25 de junio fue una de las más memorables para el deporte en San Mateo y ofreció escenas muy vibrantes para el fútbol de Gran Canaria en el año deportivo que está a punto de despedirse. Ese día, el Panadería Pulido llegaba a la Tercera División rompiendo contra pronóstico las credenciales que su rival, el Tacoronte, se había ganado en el partido de ida en el Barranco de Las Lajas (4-1). Parecía una misión inimaginable, pero en un pletórico encuentro, bello y cargado de emociones, los jugadores de Juan Carlos Socorro le dieron la vuelta al marcador (5-1) y firmaron el primer ascenso a la Tercera División nacional del equipo de la Vega.


La remontada solo estaba en la cabeza de los futbolistas sanmateínos y en la de su entrenador. Socorro sorprendió a sus hombres en el calentamiento cuando, tras realizar los ejercicios previos al inicio del partido, los jugadores se encontraron a todos sus familiares más cercanos en el vestuario, esperándoles para dar el último aliento. El equipo se había fundido con la grada justo antes de saltar al campo de juego. El Tacoronte se había presentado también en el partido con una tropa de seguidores, botellas de champán y toda una organización festiva ya confeccionada hasta el regreso a Tenerife.


Pero el encuentro fue muy largo y había mucho que decidir. El San Mateo salió al campo con una ofensiva pletórica, ayudado por el factor ambiental y un calor intenso que se adueñó de la escena. En apenas tres minutos de juego, el marcador ya iba 2-0 al acertar Kilian y Chus Sarmiento los dos primeros remates del equipo local. La esperanza fue contagiosa. Los hombres de Socorro se vaciaron; lanzaron una ofensiva total ante un rival que no acababa de encontrar su sitio a pesar de la amplia ventaja que ya gozaba. A la media hora, Braulio -dos tantos más- ya había completado el giro en el marcador.

Socorro corría por el campo celebrando los goles de sus jugadores. La hinchada naranja del San Mateo, lo mismo. Los futbolistas del Tacoronte no daban crédito a lo sucedido porque, además, el equipo local habría podido irse todavía con un marcador mayor si hubiese mantenido el pleno de aciertos.


Pero el partido tenía mucho que contar todavía. El Tacoronte vio levemente la luz cuando Semidán recortaba distancias y colocaba el mismo 4-1 de la ida, quizá invitando a la prórroga. Sin embargo, apareció la genialidad de un pibe argentino afincado en Gran Canaria. En una acción personal, Chus Sarmiento firmó un regate en slalom con un control, luego un sombrero y finalmente un disparo con el exterior, entre las piernas del portero Berto.


El equipo de San Mateo estaba fundido tras más de una hora de esfuerzo para la escalada en el tanteador. Tuvo que pelear la ventaja hasta el final y aliarse con la fortuna porque el Tacoronte dio un último latigazo, en fuera de juego, que habría cambiado el signo del ganador.

La fiesta en la Vega al sellarse el partido con 5-1 a su favor fue completa. Fue una tarde de emociones y lágrimas de alegría. Lloró hasta el apuntador, como en el Oeste. Y hoy el equipo es uno de los protagonistas del grupo canario, manteniendo el bloque y, sobre todo, las ganas del que tiene hambre de éxitos.

Fotos: C. Torres