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Un registro de la historia negra

Las siete derrotas consecutivas de la actual temporada se cuelan entre los dos peores parciales del equipo amarillo en Primera División

  • CENTRAL DE DATOS
  • 06/11/2017 - 16:25
El gesto del internacional Vitolo, en el encuentro contra el Real Madrid (La Liga)

B.P.

La necesidad de abortar frente al Levante, en la jornada duodécima, la sangría de puntos evadidos es imperiosa. Por razones clasificatorias y también anímicas. Las Palmas de 2017-18 ya entra en la historia negra del club grancanario porque las siete pérdidas consecutivas actuales se han convertido en la segunda peor racha de derrotas de la entidad amarilla en la Primera División.

El parcial está aún abierto con el Levante, Real Sociedad, Betis, ... en posición inmediata dentro del calendario.

La peor racha de pérdidas se localiza en la nefasta campaña 1959-60 -acabó en descenso, claro está-. En total fueron 11 partidos perdidos por la UD Las Palmas entre las jornadas 13 en adelante. Los rivales fueron Real Sociedad (6-0), Osasuna (2-4), Real Madrid (2-0), Atlético de Madrid (3-0), Betis (1-2), Sevilla (3-2), Valencia (1-0), Oviedo (0-1), Espanyol (0-2), Barcelona (8-0) y Zaragoza (6-2), cerrándose la cadena contra el Valladolid (4-0). Era entrenadores del equipo en ese momento Marcel domingo -suplido más tarde por Molowny- y el portero que lo padeció, el internacional Pepín Casas.

En 1955-56 y 1958-59 se encuentran dos precedentes de cinco partidos perdidos. Y hubo que esperar al epílogo de la segunda temporada de Quique Setién, el pasado año, para enlazar de nuevo cinco encuentros con derrotas, como fueron los vividos frente a Leganés (3-0), Atco. de Madrid (0-5), Sporting de Gijón (1-0), Barcelona (1-4) y Deportivo (3-0).

De ahí que la etapa actual, con ese ‘siete' tan doloroso, es una de peores del club. Se añade a los ya mencionados del peor inicio defensivo nunca comocido, con 28 goles en contra que producen auténtico dolor. Y es de rigor tomar nota de ello y advertir la comparación porque el destino a ese ritmo puede ser duro y cruel.

 

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