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La memoria en rojo de Gerardo Miranda

"Debuté como central, formando pareja con Tendillo"

  • GENTE CON DUENDE
  • 25/08/2017 - 11:21

M.B.

"Ya era hora" confiesa Gerardo Miranda. El que fuera séptimo y último internacional absoluto de la UD Las Palmas, estadística que se ha roto este viernes con la convocatoria de Vitolo Machín rompiendo así 36 años de ausencia de jugadores con contrato en la UD Las Palmas.

"Debuté como defensa central, formando pareja con Tendillo. Fue mi primer partido y no puedo olvidar ni un sólo detalle, aunque ya en Las Palmas había participado como central. José Emilio Santamaría nos eligió para el centro de la defensa porque los titulares teóricos (Alexanco y Maceda) participaban en Valladolid en la final de Copa, Barcelona-Sporting", revivió para los lectores de Tinta Amarilla. "En realidad he hecho de todo menos portero y delantero centro, porque tengo mal olfato en el área. Aquellos meses fueron muy intensos porque no sólo se produjo la llamada de la selección sino que terminaba mi etapa en la UD Las Palmas. Personalmente siento una especial satisfacción porque fui internacional absoluto perteneciendo aún a nuestro equipo".

En aquel momento, Gerardo (nacido en Nuachott, 16 de noviembre de 1956) era jugador de la UD Las Palmas saliendo desde su cadena filial hasta el grupo de profesionales amarillos. Acabó en el FC Barcelona, siendo incluso compañero de Diego Maradona, pero "lo cierto es que iba a firmar por el Real Madrid. Yo no tenía representante y las negociaciones se produjeron directamente con don Jesús García Panasco. Pero el Madrid dudó por cinco millones de pesetas en el trapaso, y el Barcelona vino, depositó esa cantidad y me compró por cincuenta millones de la época. Se hizo cargo de mi porcentaje, el 15% de la operación, y todo se solucionó pronto. Esa es la verdad. Fui el traspaso más caro en la historia del club grancanario hasta ese momento. Era mucho dinero entonces. Si he de ser sincero nunca pensé que jugaría en la Unión Deportiva, no imaginé que iría al Barcelona y mucho menos que actuaría con la selección. Por eso me siento un privilegiado en la vida, por haber compartido vestuario con muchos maravillosos jugadores".

Aprecia Gerardo que "pude haber jugado más en el equipo nacional. Las lesiones me cortaron algunas etapas. Me había ocurrido con el equipo olímpico. Nos clasificamos para Moscú 1980, pero tuve que elegir entre jugar el torneo u operarme. También me pasó con la absoluta. Antes del Mundial de España 1982 tuve una lesión de pubis que me cortó la regularidad. Y ese tiempo lo pagué porque no fui convocado en la lista definitiva".

Su salto definitivo como jugador, yendo desde la delantera (extremo) a la zona de retaguardia (lateral derecho), tiene decisiones importantes en su etapa como jugador profesional amarillo. "Para mí fue muy importante Miguel Muñoz, aunque ya había debutado antes con Roque Olsen, cuando yo tenía 19 años. Muñoz me encontró el sitio en el campo porque era un jugador 'de trabajo'. Actué a las órdenes de muchos técnicos salvo con el Flaco Menotti. Él consideraba que había un bloque en el que yo no entraba. Jugaban sus elegidos con independencia de cómo iba la temporada".

Gerardo sólo conoció dos camisetas porque, tras su etapa azulgrana, acabó de nuevo en la UD Las Palmas tratando de ayudarla en Segunda División. "El dirigente Manolo Betancort me preguntó en Barcelona si yo era capaz de volver a la UD en caso de renovar con mi equipo de entonces. Le dije que con los ojos cerrados. Me preguntó: ¿en Segunda División?. Y le respondí: por supuesto. Nunca tuve dudas", palabras recogidas en su testimonio a Tinta Amarilla.

36 años después, Vitolo ha logrado acabar con este registro que coincide con una prolongada etapa del equipo en Segunda A y B más que en la Primera División. "Viera ha podido ir también, tiene nivel", culmina.

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