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Supercopa

El título se fugó en el descanso

El Gran Canaria sufre la maldición del anfitrión y cae 63-69 en la final de la Supercopa ante un Valencia arengado por la reacción de San Emeterio

  • CBGC CRóNICAS
  • 23/09/2017 - 18:57
San Emeterio coloca una bandeja en el aro del Gran Canaria. La aportación del internacional fue clave en el triunfo visitante (C. Torres)

Juan Pedro Borrego

El Gran Canaria sufrió la maldición del anfitrión en la Supercopa y cayó en la final de la edición 2017 ante un Valencia que fue de menos a más en el partido definitivo (63-69). Después de un primer tiempo alentador, en el que llegó a tener contra las cuerdas al Valencia (15 puntos de ventaja), el Herbalife se vino abajo, primero por no saber contener a un espléndido San Emeterio, y luego por ser incapaz de templar sus nervios. aún así, el último minuto fue no apto para cardiacos; y en el nuevo concurso de triples, Eriksson alimentó la esperanza y Green se encargo de dinamitarla.

Empezó el choque con una propuesta de duras defensas y ausencia de faltas. A tres minutos del final del primero cuarto sólo las dos con las que había sido castigados los amarillos brillaban en el luminoso; y un resultado 11-7. Los dos conjuntos tenían dificultades para completar las posesiones con un buen lanzamiento a canasta.

Sacudiendo el banquillo, el Valencia encontró mejores respuestas que el Gran Canaria para empatar antes de los primeros diez minutos de juego (13-13). La pillería de Oliver le daría un plus a los de Casimiro. El base usa la espalda del enemigo y se deshace de la presión para, junto al inspirado Paulí, darle al Herbalife otra pequeña renta de ocho untos (23-15).

Seducía el Gran Canaria con su mejor versión y alcanzaba la decena de puntos de ventaja (25-15). Con defensa cerrada en la zona, los de Casimiro sorprendían al Valencia para aniquilar la moral 'ché' cuando Eirksson anotaba casi desde las canteras el triple que les otorgaba la máxima renta hasta entonces, 15 puntos (32-17) a tres minutos del descanso. con un parcial de 17-10 en el segundo cuarto, el Gran Canaria estaba cerca de hacer realidad un sueño que se pronosticaba como improbable en las previas.

El Gran Canaria, más efectivo en los lanzamientos con cinco tiros menos a canasta, había alcanzado una mayor rentabilidad. Pero se dejó en los vestuarios su agresividad de la primera mitad y vio acercarse peligrosamente al Valencia en el marcador (35-33). El equipo de Vidorreta se entregó a San Emeterio para firmar un parcial 3-20 que le daría su primera ventaja desde el comienzo de partido (35-37).

Empezaba una nueva final, con San Emeterio como eje del mal para el Granca. El Valencia sólo tenía un sistema, balón para su escolta y canasta. 39-44 llegó a tener el conjunto peninsular cuando su alero debió dejar la cancha para tomar oxígeno y resentido por un problema en los isquiotibiales de la pierna derecha, meditar su regreso a la pista .

De la misma bombona pareció respirar el Gran Canaria para recuperar momentáneamente el control del electrónico (46-44). Pero el Valencia estaba mostrando su potencial Euroliga y tomó las riendas (46-62) ante un noqueado Herbalife, más ansioso que su oponente. Los siete puntos de colchón (50-57) le daban al Valencia sosiego y su mejor capacidad de rebote ofensivo, oportunidades para avanzar hacia una victoria, que aún así, el Granca vendió muy cara.

Alineaciones:

63. Herbalife Gran Canaria (13+19+14+17): Mekel (4), Báez (6), Pasecniks (2), DJ Seeley (-) y McKissic (5), equipo inicial, Fischer (3), Aguilar (9), Rabaseda (-), Paulí (10), Balvin (6), Oliver (5) y Eriksson (13).

69. Valencia Basket (13+10+25+21): Green (13), Vives (5), Sastre (4), Thomas (-) y Pleiss (6), cinco inicial, Diot (7), Dubljevic (16), San Emeterio (18), Doornekamp (-) y Martínez (-).

Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Carlos Peruga y Carlos Cortés. Sin eliminados.

Incidencias: 9.478 espectadores acudieron hoy al Gran Canaria Arena para seguir esta final de la Supercopa Endesa de baloncesto. Erick Green fue elegido MVP de la competición.