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94-87 ante el Unicaja

El Gran Canaria, invitado a su Copa

Los amarillos, mermados por las bajas y con problemas para controlar el rebote defensivo, pierden en Málaga en un partido muy igualado y caen a la novena posición a una sola victoria del quinto clasificado, el Unicaja

  • CBGC CRóNICAS
  • 21/01/2018 - 19:21
Seeley defiende un balón ante la presión de Alberto Díaz. (ACB-Photo/M. Pozo)

B.P.

Por primera vez en seis años, el Gran Canaria no jugará por derechos deportivos la Fase final de la Copa del Rey. Los amarillos cayeron a la novena posición de la clasificación tras la derrota en la pista del Unicaja de Málaga, que luchaba por meterse en la competición copera, y a la que acudirá como quinto clasificado con un triunfo más que los de Casimiro. La ausencia de tres piezas claves de los amarillos marcó la mayor desigualdad en un choque que tuvo dos primeros cuartos igualados y en el tercero empezó a escaparse el Unicaja. con 10 puntos de renta. Los rebotes deferensivos en el tramo largo y los errores en la recta final, privaron al Herablife de una victoria que también cambiaría su semblante en una clasificación muy ajustada.

Pese a los problemas, el Gran Canaria aguanta en el comienzo. Fischer, como prtotagonista inesperado, y Mekel tomando buenas decisiones, hacían la vida difícil al lanzado Unicaja. Pero las cosas se complicaron para los de Casimiro con la lesión de Rabaseda en los compases iniciales. Un golpe en el ojo le sacó del partido momentáneamente al bravo alero catalán, que pudo volver al rectángulo pero con señales.

Estaba bravo el Gran Canaria, consciente de que las ausencias les obligaban a una mejora notable en todos los aspectos, en especial en la defensa para sacar algo del Carpena. Así se forzaron muchas pérdidas en los locales, aunque en el rebote defensivo hacían desesperar a Casimiro en la banda, que veía como en el primer cuarto el Unicaja les ganaba en el pulso de capturas en el aro amarillo (1-4).

Comenzaba el segundo cuarto con una renta mínima para los locales (22-20). Apareció entonces el genio de Mekel, responsabilizado casi en solitario en la dirección del equipo, para poner el Herbalife por delante una vez más (24-26) con una magistral asistencia a Balvin y ampliar la renta con un triple notable (26-29) y llegar al 26-31 cuando el Unicaja decidió presionar al ataque del Granca de manera asfixiante (35-34). En ese momento todo fue más complicado para un limitado conjunto amarillo que le veía a su rival dominar en cada faceta para llegar al descanso con ventaja de cinco puntos (47-42).

El Gran Canaria tenía la necesidad de remar contracorriente en un partido de notable rendimiento ofensivo por parte de los dos equipos. Aparentemente es debía beneficiar, por estadísticas, a los intereses isleños, pero el Unicaja era quien encontraba mejores soluciones a las mínimas oposiciones defensivas de ambos equipos (56-47). Los minutos empezaban a pesar más en el equipo más mermado de personal. Errores de ataque y fallos en defensa condenaban a los de Casimiro a no poder dar la campanada en Málaga tras verse a diez puntos de su rival (74-64).

Pese a los intentos desesperados del Granca y su victoria parcial en el último cuarto, fue complicado enjugar esa renta local, porque las piernas ya no respondían por desgaste. Por su parte, el Unicaja, jaleado por los suyos y aprovechando la permisibilidad arbitral en sus defensas y ataques, imponía su ley en la pista.


Ficha del partido:

94 Unicaja (22+25+27+20): A. Díaz (6), Waczynski (4), Nedovic (11), Brooks (6), Augustine (13) -equipo inicial-, McCallum (8), Salin (14), Díez (3), Shermanidi (23) y Suárez (6).

87 Herbalife Gran Canaria (20+22+24+21): Mekel (13), Eriksson (3), Rabaseda (12), Aguilar (11), Fischer (11) -equipo inicial-, Brussino (7), Seeley (6), Balvin (14) y Pasecniks (8).

Árbitros: Antonio Conde, Francisco J. Araña y Raúl Zamorano. Eliminado por faltas, Díaz (m. 40).

Incidencias: Pabellón Martín Carpena. 17ª jornada de la Liga Endesa.

 

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